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¿Cuáles son los riesgos de comprar una sociedad limitada?

¿Cuáles son los riesgos de comprar una sociedad limitada? El principal riesgo no está en comprar una sociedad ya constituida, sino en adquirir una empresa sin conocer correctamente qué ha ocurrido dentro de ella antes de la transmisión. Una SL puede tener deudas, obligaciones pendientes, cuentas sin depositar, contratos, procedimientos judiciales o incidencias fiscales que continúan perteneciendo a la propia sociedad aunque cambien sus socios.

Por eso existe una diferencia enorme entre comprar una sociedad cualquiera a un particular y adquirirla a través de una empresa especializada. En VS | Ventasociedades trabajamos profesionalmente con sociedades de nuestro inventario, conocemos su documentación y preparamos la operación antes de llegar a notaría. Si además necesitas empezar cuanto antes, puedes consultar nuestras sociedades urgentes a la venta.

Comprar una sociedad ya constituida puede ahorrar mucho tiempo frente a crear una empresa desde cero, pero la rapidez nunca debe significar comprar a ciegas. El objetivo es precisamente el contrario: aprovechar una sociedad que ya existe, pero sabiendo qué se está adquiriendo.

¿Cuáles son los riesgos de comprar una sociedad limitada?

Los riesgos dependen fundamentalmente del historial de la sociedad.

Una SL creada para su posterior transmisión y sin actividad empresarial previa no presenta el mismo escenario que una sociedad que lleva diez años facturando, contratando trabajadores, solicitando financiación y operando con proveedores.

En ambos casos se transmiten participaciones sociales, pero lo que existe dentro de la sociedad puede ser completamente diferente.

Por eso antes de comprar conviene revisar, entre otros aspectos:

  • Deudas tributarias.
  • Deudas con la Seguridad Social.
  • Financiación bancaria pendiente.
  • Deudas con proveedores y terceros.
  • Contratos vigentes.
  • Trabajadores y posibles obligaciones laborales.
  • Procedimientos judiciales o administrativos.
  • Cuentas anuales pendientes.
  • Situación del Registro Mercantil.
  • Situación del NIF.
  • Administradores y apoderados.
  • Actividad desarrollada anteriormente.

Cuanto mayor haya sido la actividad previa, mayor importancia tiene revisar correctamente la operación.

1. Deudas fiscales anteriores a la compra

Este es uno de los riesgos que más preocupa a quien compra una sociedad existente.

Si la propia sociedad tiene una deuda con Hacienda, esa deuda no desaparece porque se vendan las participaciones.

La persona jurídica continúa siendo la misma antes y después de la transmisión.

Esto no significa que el comprador pase automáticamente a responder personalmente de todas las deudas únicamente por convertirse en socio. Lo que significa es que está adquiriendo el control de una sociedad que continúa teniendo esas obligaciones.

Desde el punto de vista económico, esto puede ser un problema enorme.

Comprar por 1.000 € una sociedad que posteriormente tiene 20.000 € de obligaciones pendientes difícilmente puede considerarse una compra barata.

2. Deudas con la Seguridad Social

La misma lógica se aplica a las obligaciones con la Seguridad Social.

Una empresa que anteriormente tuvo trabajadores puede arrastrar cotizaciones, recargos u otras incidencias relacionadas con su etapa anterior.

Existen certificados oficiales que permiten acreditar determinadas situaciones frente a la Agencia Tributaria y la Tesorería General de la Seguridad Social.

Por eso una operación profesional no debería basarse únicamente en que el vendedor afirme verbalmente que “la empresa está limpia”.

Hay que revisar documentación.

3. Proveedores, bancos y otras obligaciones privadas

Hacienda y Seguridad Social son solo una parte del riesgo.

Una sociedad también puede deber dinero a proveedores, bancos, arrendadores, antiguos socios u otros acreedores.

Y algunas de estas obligaciones no aparecen simplemente haciendo una búsqueda en Internet.

Puede existir:

  • Un préstamo todavía pendiente.
  • Una línea de crédito.
  • Un contrato de renting.
  • Un arrendamiento.
  • Facturas pendientes de proveedores.
  • Avales u obligaciones contractuales.

Por eso comprar una sociedad con actividad previa exige saber qué se está adquiriendo realmente.

4. Demandas y procedimientos judiciales anteriores

Otro riesgo son los procedimientos judiciales o administrativos iniciados antes de la compraventa.

Una empresa puede tener un conflicto con un trabajador, un cliente, un proveedor o cualquier otro tercero.

Que se vendan las participaciones no provoca por sí solo que desaparezca ese procedimiento.

La sociedad continúa siendo la misma persona jurídica.

Este punto es especialmente importante cuando se compra directamente una sociedad que ha desarrollado una actividad empresarial real durante años.

5. Comprar una sociedad con cuentas anuales pendientes

Las cuentas anuales son otro punto que debe revisarse.

La falta continuada de depósito de cuentas puede provocar el cierre de la hoja registral de la sociedad para numerosas inscripciones mientras persista el incumplimiento.

Eso puede convertirse en un problema inmediatamente después de comprar.

Por ejemplo, el comprador puede querer nombrar un nuevo administrador o realizar determinados cambios y descubrir que la situación registral de la sociedad impide inscribirlos mientras no se regularicen las cuentas pendientes.

Por eso una sociedad aparentemente barata puede terminar generando gastos adicionales de preparación, contabilidad, depósito y Registro Mercantil.

6. El riesgo de comprar una sociedad con el NIF revocado

Sociedad inactiva y NIF revocado no significan lo mismo.

Una sociedad puede estar correctamente inactiva y mantener su NIF.

La revocación del NIF responde a causas específicas y puede generar importantes limitaciones en la operativa de la empresa.

Por eso no debe darse por hecho que una sociedad tiene el NIF correctamente operativo simplemente porque aparezca inscrita en el Registro Mercantil.

Cuando se compra una SL para comenzar una actividad, la situación del NIF debe formar parte de las comprobaciones previas.

7. Una sociedad puede tener actividad anterior que el comprador desconoce

Este es uno de los mayores peligros de comprar únicamente por precio.

Un anuncio puede decir:

“Sociedad inactiva. Se vende barata”.

Eso por sí solo dice muy poco.

La pregunta realmente importante es:

¿Qué hizo esa sociedad antes de quedar inactiva?

Puede haber sido una empresa sin apenas actividad o puede haber desarrollado operaciones durante muchos años.

Puede haber tenido empleados, clientes, proveedores, financiación, inmuebles, vehículos, reclamaciones o cientos de movimientos bancarios.

La palabra “inactiva” describe su situación actual. No garantiza por sí sola que no exista historial anterior.

8. Administradores y apoderados antiguos

También deben revisarse las personas que tienen capacidad de representación.

Una sociedad puede tener un administrador inscrito y también poderes concedidos anteriormente a otras personas.

El comprador debe saber quién puede actuar en nombre de la empresa y qué cambios deberán realizarse coincidiendo con la adquisición.

No prestar atención a este punto puede provocar que después de la compra continúen existiendo facultades otorgadas anteriormente que el nuevo propietario desconocía.

¿Comprar una sociedad a un particular es ilegal o inseguro?

No.

Comprar una sociedad directamente a un particular puede ser perfectamente legal.

El problema es otro.

Cuando el vendedor es simplemente el propietario de su empresa, normalmente está transmitiendo una sociedad concreta con su propio historial.

Puede conocer perfectamente su negocio, pero eso no significa que haya preparado la empresa específicamente para una compraventa profesional.

El comprador tendrá que decidir qué documentación solicita, qué certificados necesita, qué aspectos fiscales comprueba, qué situación mercantil revisa y cómo prepara la transmisión.

Y ahí es donde una operación aparentemente económica puede empezar a complicarse.

El verdadero riesgo de comprar una SL barata a un particular

Imaginemos que alguien encuentra una SL por 700 € o 1.000 €.

A primera vista puede parecer mucho más barata que adquirir una sociedad a una empresa especializada.

Pero el precio anunciado no es necesariamente el precio final de la operación.

Después puede necesitar:

  • Asesoramiento mercantil.
  • Revisión fiscal.
  • Certificados.
  • Preparación de documentos.
  • Notaría.
  • Registro Mercantil.
  • Cambio de administrador.
  • Regularización de cuentas.
  • Modificaciones censales.
  • Subsanación de incidencias anteriores.

Y si aparece una deuda o una obligación desconocida, la diferencia económica puede ser mucho mayor.

Por eso una sociedad barata no siempre termina siendo una compra barata.

La notaría tampoco convierte una mala compra en una buena compra

La intervención notarial aporta seguridad jurídica a la formalización de la operación, pero no debe confundirse con una auditoría completa de todo el historial económico de la sociedad.

Además, los honorarios notariales no funcionan como un precio completamente libre que pueda negociarse desde cero.

Los notarios aplican aranceles regulados y, para un servicio idéntico, las diferencias están legalmente limitadas.

Esto significa que comprar una sociedad muy barata a un particular pensando que después se conseguirá una notaría “mucho más barata” puede no ser una estrategia realista.

Puede existir cierto margen legal de descuento, pero la mayor diferencia de coste suele estar en todo lo que haya que preparar, corregir o regularizar alrededor de la sociedad.

Comprar a un particular frente a comprar a un profesional

Compra a particular Compra a profesional especializado
Se compra la sociedad concreta del vendedor. Se elige una sociedad concreta de un inventario preparado para su transmisión.
Hay que determinar qué documentación debe solicitarse. La documentación forma parte de la preparación profesional de la operación.
Puede existir actividad anterior que deba analizarse. Se conoce previamente la sociedad que se ofrece y su situación documental.
El comprador organiza notaría, cambios y trámites. La operación y los cambios contratados se preparan de forma coordinada.
El precio inicial puede no reflejar el coste final. El comprador conoce previamente el precio y qué incluye la operación.

Qué garantías ofrece comprar una sociedad a profesionales

La palabra garantía debe utilizarse correctamente.

Nadie debería prometer que existe riesgo cero en cualquier operación mercantil.

Lo que sí aporta un profesional especializado es una forma de trabajar completamente diferente a comprar una empresa desconocida mediante un anuncio entre particulares.

En VS | Ventasociedades trabajamos con sociedades de nuestro inventario, revisamos su documentación y conocemos la operación que se va a realizar antes de la firma.

Eso permite ofrecer al comprador mayor seguridad documental y profesional durante el proceso.

Además, sabemos qué modificaciones suelen necesitarse después de la adquisición y podemos preparar la compraventa teniendo en cuenta esos cambios desde el principio.

La experiencia es importante al comprar una sociedad ya constituida

Una compraventa societaria no termina cuando dos personas acuerdan un precio.

Hay que coordinar aspectos mercantiles, fiscales, notariales y, cuando corresponde, registrales.

La experiencia permite detectar antes situaciones que alguien que compra una sociedad por primera vez puede no plantearse.

Por ejemplo:

  • Qué documentación conviene revisar.
  • Qué datos deben estar preparados para notaría.
  • Cómo realizar el cambio de administrador.
  • Qué modificaciones deberán presentarse posteriormente.
  • Qué ocurre con los socios y la titularidad real.
  • Qué debe revisarse en la situación censal.
  • Qué incidencias pueden bloquear una inscripción.

No se trata simplemente de vender una sociedad. Se trata de preparar una transmisión para que el comprador sepa qué está adquiriendo.

¿Comprar una sociedad a un profesional es mucho más caro?

No necesariamente. De hecho, comparar únicamente el precio del anuncio puede dar una imagen completamente equivocada.

En VS | Ventasociedades disponemos de sociedades recientes desde 1.725 € + IVA, con la operación estándar incluida según las condiciones correspondientes.

Cuando alguien compara esa cantidad con una sociedad anunciada por un particular a 800 € puede pensar que la segunda cuesta prácticamente la mitad.

Pero todavía falta sumar todo lo demás.

Si el comprador particular necesita pagar asesoramiento, preparar la documentación, asumir notaría, tramitar cambios, solucionar cuentas pendientes o corregir incidencias, la diferencia puede desaparecer rápidamente.

Y si aparece un problema anterior de la sociedad, aquella supuesta oportunidad puede terminar costando mucho más.

Los gastos de notaría están regulados

Este aspecto también debe tenerse en cuenta al comparar precios.

Los aranceles notariales están regulados.

Los notarios pueden aplicar el descuento legalmente permitido, pero no existe una libertad absoluta para que una notaría cobre una fracción del precio de otra por un servicio idéntico.

Por tanto, parte del coste que soportaría alguien montando una operación por su cuenta no desaparece simplemente porque haya conseguido comprar las participaciones muy baratas.

Precisamente una de las ventajas de una oferta profesional es conocer desde el principio qué incluye el precio y evitar ir descubriendo gastos a medida que avanza la compraventa.

Qué comprobamos antes de preparar una sociedad para su venta

La revisión concreta depende de la sociedad y de la operación.

Entre los aspectos que pueden resultar relevantes se encuentran:

  • Identidad de la sociedad.
  • Fecha de constitución.
  • Capital social.
  • Titularidad de las participaciones.
  • Administrador vigente.
  • Situación documental.
  • Situación fiscal y censal que corresponda.
  • Situación registral.
  • Cambios que necesita el comprador.

También pueden utilizarse certificados oficiales para acreditar determinadas circunstancias cuando resulten aplicables a la operación.

¿Un certificado garantiza que nunca aparecerá ningún problema?

No debe interpretarse así.

Un certificado acredita aquello para lo que ha sido expedido.

Por ejemplo, la Agencia Tributaria dispone de certificados para acreditar la situación respecto de determinadas obligaciones tributarias y la Seguridad Social dispone igualmente de certificados de estar al corriente.

Pero ningún documento aislado sustituye el análisis global de la sociedad.

Precisamente por eso hablamos de documentación y revisión profesional, no de pedir un único certificado y dar por terminada la comprobación.

¿Es más peligroso comprar una sociedad inactiva?

No por el mero hecho de estar inactiva.

La inactividad significa que la sociedad ha dejado de desarrollar actividades económicas sin haberse extinguido.

El riesgo depende de lo que haya ocurrido antes y de cómo se haya mantenido la sociedad durante el período de inactividad.

Una sociedad correctamente gestionada y sin actividad previa problemática puede ser perfectamente adecuada para una compraventa.

Una sociedad abandonada durante años, con obligaciones sin atender y sin control documental, es un caso completamente diferente.

¿Una sociedad inactiva tiene que seguir presentando impuestos?

Sí existen obligaciones que pueden continuar después del cese de actividad.

Por ejemplo, una sociedad sujeta al Impuesto sobre Sociedades mantiene la obligación de presentar este impuesto mientras siga existiendo jurídicamente, aunque esté inactiva.

Por eso es importante no confundir “no factura” con “no tiene ninguna obligación”.

Si un particular ha abandonado durante años una sociedad creyendo que no tenía que hacer absolutamente nada, el comprador puede encontrarse posteriormente con problemas que deberían haberse detectado antes de firmar.

¿La inactividad prolongada revoca automáticamente el NIF?

No.

Este punto conviene corregir porque aparece explicado de forma demasiado simplificada en algunos resultados de Internet.

Una sociedad no pierde automáticamente el NIF simplemente porque lleve mucho tiempo inactiva.

La revocación responde a causas y procedimientos específicos.

Otra cuestión es que una sociedad abandonada durante años pueda acumular incumplimientos fiscales, censales o mercantiles que terminen generando problemas graves.

Por eso la situación del NIF debe comprobarse expresamente.

El riesgo reputacional de comprar una sociedad con historial

No todos los riesgos son estrictamente contables.

Una empresa que ha operado durante años puede tener referencias comerciales, conflictos, reclamaciones o una determinada reputación frente a proveedores y clientes.

El cambio de socios no borra automáticamente toda esa historia.

Si el objetivo del comprador es empezar un proyecto completamente diferente, puede interesarle mucho más adquirir una sociedad que no haya desarrollado una actividad empresarial anterior que comprar una empresa antigua únicamente porque el precio parece atractivo.

Qué preguntar antes de comprar una sociedad a un particular

Como mínimo, el comprador debería intentar responder preguntas como estas:

  • ¿Ha tenido actividad?
  • ¿Cuándo dejó de operar?
  • ¿Ha tenido trabajadores?
  • ¿Tiene o ha tenido financiación?
  • ¿Hay contratos todavía vigentes?
  • ¿Existen deudas?
  • ¿Están presentadas las cuentas?
  • ¿Está operativo el NIF?
  • ¿Hay procedimientos judiciales?
  • ¿Quién tiene poderes?
  • ¿Qué documentación puede aportar el vendedor?

Si las respuestas son vagas, contradictorias o simplemente “no lo sé”, el precio barato debería dejar de ser el principal argumento para comprar.

Por qué trabajamos con nuestro propio inventario

En VS | Ventasociedades no funcionamos como un portal donde cualquier particular publica una sociedad y nosotros ponemos en contacto a comprador y vendedor.

Trabajamos con las sociedades de nuestro inventario.

Eso nos permite conocer qué estamos ofreciendo y preparar la transmisión antes de que el cliente llegue a notaría.

Para el comprador supone una diferencia importante porque no tiene que empezar el proceso intentando descubrir qué empresa hay detrás de un anuncio publicado por un desconocido.

Qué ocurre después de comprar la sociedad

Después de la transmisión puede ser necesario adaptar la sociedad al nuevo comprador.

Dependiendo de la operación, pueden realizarse cambios como:

  • Administrador.
  • Domicilio social.
  • Objeto social.
  • Denominación.
  • Poderes.
  • Socios y titularidad real.
  • Situación censal.
  • Actividad económica.

Preparar estas cuestiones antes de firmar evita que el comprador descubra después que la sociedad adquirida necesita actuaciones que no había tenido en cuenta.

Entonces, ¿es arriesgado comprar una sociedad limitada?

Comprar una sociedad limitada no es una operación especialmente peligrosa cuando se sabe qué sociedad se está adquiriendo y se prepara correctamente la transmisión.

El riesgo aparece cuando el precio se convierte en el único criterio.

Una sociedad extremadamente barata procedente de un particular puede tener un historial que obligue posteriormente a gastar mucho más dinero del que se pretendía ahorrar.

Por eso nosotros preferimos ofrecer un precio conocido, una sociedad de nuestro inventario, experiencia específica en compraventa societaria y una operación preparada profesionalmente.

El objetivo no es vender la sociedad más barata de Internet a cualquier precio. Es que el comprador pueda saber qué está comprando y cuánto le va a costar realmente la operación.

Si estás comparando opciones y quieres comprar SL barata, compara siempre el coste completo y no únicamente el precio que aparece en el anuncio. Una sociedad preparada profesionalmente puede acabar resultando mucho más económica que una supuesta ganga que después obliga a solucionar problemas fiscales, mercantiles, notariales o registrales.

Preguntas frecuentes sobre los riesgos de comprar una sociedad limitada

Estas son algunas de las dudas más habituales antes de comprar una sociedad limitada ya constituida.

¿Cuáles son los riesgos de comprar una sociedad limitada?

Los principales riesgos están relacionados con el historial de la sociedad: deudas tributarias o privadas, obligaciones con la Seguridad Social, contratos, procedimientos judiciales, cuentas anuales pendientes, incidencias registrales, poderes antiguos o problemas con el NIF. Por eso hay que conocer la sociedad antes de adquirirla.

¿Si compro una SL heredo sus deudas?

Las deudas que tenga la sociedad continúan perteneciendo a la propia sociedad aunque cambien sus socios. Comprar participaciones no convierte automáticamente al comprador en responsable personal de todas ellas, pero sí supone adquirir el control de una empresa que continúa soportando esas obligaciones.

¿Es seguro comprar una sociedad inactiva?

Puede serlo. La inactividad no es por sí misma un problema. Lo importante es conocer qué actividad desarrolló anteriormente la sociedad, comprobar su situación actual y revisar la documentación antes de formalizar la transmisión.

¿Es mejor comprar una SL a un particular o a un profesional?

Una operación entre particulares puede hacerse correctamente, pero exige que el comprador organice sus propias comprobaciones y la preparación de la transmisión. Un profesional especializado puede aportar experiencia, documentación, coordinación de la operación y mayor seguridad sobre el proceso.

¿Una sociedad barata puede terminar saliendo más cara?

Sí. Al precio inicial pueden añadirse asesoramiento, documentación, notaría, Registro Mercantil, cambios societarios o regularizaciones. Si además aparecen incidencias o deudas anteriores, el coste final puede superar ampliamente el ahorro inicial.

¿Puede una sociedad inactiva tener el NIF revocado?

Sí puede encontrarse en esa situación, pero la inactividad no provoca por sí sola la revocación automática del NIF. La revocación responde a causas específicas y debe comprobarse antes de comprar.

¿Qué pasa si la sociedad no ha depositado las cuentas anuales?

La falta continuada de depósito puede producir el cierre de la hoja registral para numerosas inscripciones mientras persista el incumplimiento. Esto puede dificultar cambios que el comprador quiera realizar después de la adquisición.

¿Los notarios pueden cobrar cualquier precio por una compraventa de SL?

No. Los aranceles notariales están regulados. Existe un margen legal limitado de descuento, pero los honorarios no se fijan libremente como en un servicio privado ordinario. Por eso comprar las participaciones muy baratas no elimina los costes formales que pueda necesitar la operación.

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