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Cuentas anuales de una sociedad inactiva: qué hay que presentar

Una sociedad que no factura, no tiene trabajadores y lleva meses o incluso años sin desarrollar actividad no queda liberada automáticamente de sus obligaciones contables y mercantiles.

La sociedad continúa existiendo jurídicamente y, mientras sea así, sus administradores deben atender las obligaciones que correspondan, entre ellas la formulación, aprobación y, cuando proceda, depósito de las cuentas anuales en el Registro Mercantil.

Esto es especialmente importante cuando hablamos de sociedades inactivas con antigüedad. Una empresa puede llevar varios años sin realizar operaciones y, aun así, haber mantenido regularmente su contabilidad, presentado el Impuesto sobre Sociedades y depositado sus cuentas.

También puede ocurrir justo lo contrario: una sociedad aparentemente inactiva puede llevar años sin presentar documentación, encontrarse con la hoja registral cerrada o acumular otras incidencias.

Por eso, inactividad no significa ausencia de obligaciones.

¿Una sociedad inactiva tiene que presentar cuentas anuales?

Índice

Sí. Con carácter general, la inactividad no elimina las obligaciones societarias relacionadas con las cuentas anuales.

La Ley de Sociedades de Capital establece que los administradores deben formular las cuentas anuales dentro del plazo máximo de tres meses desde el cierre del ejercicio social. Posteriormente corresponde a la junta general aprobarlas y, una vez aprobadas, deben presentarse para su depósito en el Registro Mercantil dentro del mes siguiente.

Esto no cambia simplemente porque la sociedad no haya vendido nada durante el ejercicio.

Una SL sin actividad sigue siendo una sociedad existente y su contabilidad debe reflejar su situación real.

Por esta razón, cuando se compra una sociedad ya constituida no basta con fijarse en la fecha de constitución o en su precio. La documentación de los ejercicios anteriores también forma parte de las comprobaciones que conviene realizar antes de la transmisión.

Una sociedad inactiva no tiene necesariamente las cuentas a cero

Este punto es especialmente importante.

Que una sociedad no haya desarrollado actividad empresarial durante el ejercicio no significa necesariamente que todas sus cuentas contables tengan saldo cero.

Puede existir, por ejemplo:

  • capital social;
  • dinero en cuentas bancarias;
  • créditos o deudas;
  • gastos bancarios;
  • gastos profesionales;
  • activos adquiridos en ejercicios anteriores;
  • reservas;
  • pérdidas acumuladas;
  • deudas con socios;
  • impuestos pendientes;
  • u otras partidas del balance.

Las cuentas anuales deben representar la situación patrimonial y financiera real de la sociedad.

Por eso no debe confundirse “sin actividad” con “todo a cero”.

Esta diferencia es también importante al valorar sociedades con antigüedad en venta: la fecha de constitución es solo una característica de la empresa, mientras que su situación contable y documental debe analizarse por separado.

¿Qué incluyen las cuentas anuales de una sociedad inactiva?

La documentación concreta depende del modelo contable que corresponda a cada sociedad.

Con carácter general, las cuentas anuales pueden incluir balance, cuenta de pérdidas y ganancias, estado de cambios en el patrimonio neto, estado de flujos de efectivo y memoria, aunque determinadas sociedades pueden formular modelos abreviados y algunos documentos no resultan exigibles en todos los casos.

En muchas pequeñas sociedades inactivas pueden resultar aplicables modelos simplificados o abreviados cuando se cumplen los requisitos legales correspondientes.

Lo esencial es que las cuentas representen la situación verdadera de la empresa, aunque durante el ejercicio no haya existido facturación.

Plazos para formular, aprobar y depositar las cuentas anuales

Si el ejercicio social coincide con el año natural y termina el 31 de diciembre, el procedimiento habitual se divide en tres fases.

Formulación de las cuentas

Los administradores deben formular las cuentas anuales en el plazo máximo de tres meses desde el cierre del ejercicio.

Aprobación por la junta general

La junta general ordinaria debe reunirse dentro de los seis primeros meses del ejercicio para aprobar, entre otras cuestiones, las cuentas del ejercicio anterior y resolver sobre la aplicación del resultado.

Depósito en el Registro Mercantil

Una vez aprobadas, las cuentas deben presentarse para su depósito en el Registro Mercantil dentro del mes siguiente a su aprobación.

Por tanto, si una sociedad permanece inactiva varios años, estas obligaciones no desaparecen por el simple hecho de no desarrollar actividad.

¿Qué pasa si una sociedad inactiva no presenta las cuentas anuales?

No depositar las cuentas no significa simplemente tener un documento pendiente.

Puede afectar directamente a la capacidad de la sociedad para realizar e inscribir determinadas modificaciones en el Registro Mercantil.

Cierre de la hoja registral

El incumplimiento de la obligación de depósito puede provocar el denominado cierre registral, de modo que no puedan inscribirse determinados documentos de la sociedad mientras persista el incumplimiento, salvo las excepciones previstas legalmente.

Esto puede convertirse en un problema precisamente cuando, después de varios años sin utilizar la empresa, se pretende modificar su estructura.

Por ejemplo, puede ser necesario revisar cuentas antes de realizar determinados cambios societarios o de volver a poner la sociedad en funcionamiento.

¿Puede haber sanciones por no depositar las cuentas?

Sí.

La Ley de Sociedades de Capital contempla un régimen sancionador por incumplimiento de la obligación de depósito de cuentas anuales.

La existencia y cuantía concreta de una eventual sanción dependerá del expediente y de las circunstancias aplicables.

Por ello, no presentar cuentas durante varios ejercicios no debe tratarse como una irregularidad sin consecuencias.

La falta continuada de depósito puede llegar a afectar al NIF

Cuando una sociedad ha permanecido abandonada durante varios ejercicios, también conviene comprobar su situación censal.

La normativa tributaria contempla entre las circunstancias que pueden dar lugar a la revocación del NIF el incumplimiento durante cuatro ejercicios consecutivos de la obligación de depositar las cuentas anuales en el Registro Mercantil.

Eso no significa que cualquier sociedad con cuatro ejercicios pendientes tenga automáticamente el NIF revocado. Debe existir el correspondiente procedimiento administrativo.

Pero demuestra que la falta continuada de cuentas puede acabar teniendo consecuencias que van mucho más allá del Registro Mercantil.

Por eso, al revisar una sociedad antigua interesa comprobar conjuntamente:

  • cuentas anuales;
  • situación registral;
  • declaraciones fiscales;
  • estado censal;
  • domicilio;
  • administrador;
  • y vigencia del NIF.

Cuentas anuales e Impuesto sobre Sociedades no son lo mismo

Otro error frecuente consiste en confundir ambas obligaciones.

Las cuentas anuales pertenecen al ámbito contable y mercantil y se presentan para su depósito en el Registro Mercantil.

El Impuesto sobre Sociedades es una obligación tributaria que se declara ante la Agencia Tributaria.

Una sociedad inactiva puede tener que cumplir ambas.

Por tanto, cuando se revisa una empresa antigua no basta con preguntar:

¿Tiene presentadas las cuentas?

También hay que comprobar:

¿Tiene presentadas las declaraciones del Impuesto sobre Sociedades que correspondan?

Son obligaciones distintas.

Esta revisión documental cobra todavía más importancia cuando se pretende adquirir una sociedad ya constituida, porque permite conocer mejor qué ha ocurrido durante los ejercicios anteriores a la compra.

¿Qué ocurre si una sociedad lleva 5 o 10 años sin presentar cuentas?

Una sociedad que lleva muchos ejercicios sin depositar cuentas requiere una revisión individual.

No es recomendable asumir que basta con presentar el último ejercicio y continuar trabajando normalmente.

Conviene estudiar:

  • qué ejercicios fueron realmente depositados;
  • desde cuándo existe el incumplimiento;
  • si la hoja registral está cerrada;
  • si existen cuentas formuladas pero no depositadas;
  • si hubo cuentas no aprobadas;
  • quién figura como administrador;
  • cuál es la situación fiscal;
  • cuál es el estado del NIF;
  • y qué otras incidencias pueden existir.

Tenemos una guía específica sobre qué comprobar cuando existe una sociedad inactiva desde hace 10 años.

En estos casos no deberían tomarse decisiones basándose únicamente en la antigüedad de la sociedad.

Primero hay que reconstruir su situación.

¿Qué ocurre si las cuentas no fueron aprobadas por los socios?

Existe una diferencia importante entre no depositar unas cuentas que sí fueron aprobadas y que las cuentas no hayan podido aprobarse por la junta general.

El orden habitual es:

  1. formulación por los administradores;
  2. aprobación por la junta;
  3. depósito en el Registro Mercantil.

Si las cuentas no fueron aprobadas, el problema es diferente y debe analizarse la situación concreta de la sociedad.

Por tanto, cuando unas cuentas no aparecen depositadas no debe darse automáticamente por hecho cuál fue la causa.

Cuentas anuales y sociedades con antigüedad

Esta cuestión adquiere especial importancia cuando se pretende comprar una empresa constituida hace varios años.

La antigüedad es un dato objetivo: indica cuándo fue constituida la sociedad.

Pero tener una empresa constituida en 2018, 2020, 2022 o 2024 no nos dice, por sí solo, qué ha ocurrido durante todos esos ejercicios.

Una sociedad con antigüedad puede haber estado:

  • inactiva y correctamente mantenida;
  • activa durante determinados ejercicios;
  • sin presentar cuentas;
  • con incidencias fiscales;
  • con diferentes administradores;
  • con deudas;
  • o en cualquier otra situación.

Por eso, comprar una sociedad antigua a un particular únicamente porque parece barata puede resultar una comparación incompleta.

El verdadero análisis debe incluir también trazabilidad, documentación y situación previa de la entidad.

En nuestra página de sociedades con antigüedad en venta puedes consultar las opciones disponibles de ejercicios anteriores.

¿Las sociedades con antigüedad deben tener sus cuentas revisadas?

Cuando se compra una sociedad ya constituida, una de las comprobaciones razonables consiste precisamente en conocer qué cuentas corresponden a los ejercicios vencidos y cuál es su situación registral.

En Ventasociedades.info trabajamos con sociedades destinadas a permanecer inactivas hasta su transmisión y revisamos la documentación disponible de cada expediente.

No significa que una operación pueda calificarse como “riesgo cero”.

La revisión busca reducir incertidumbre y conocer mejor el historial documental de la sociedad antes de transmitirla.

Si estás valorando una operación, también puedes consultar nuestra guía sobre los riesgos de comprar una sociedad limitada.

¿Puede una sociedad inactiva tener cuentas anuales con pérdidas?

Sí.

La inexistencia de ventas no impide necesariamente que existan gastos.

Una sociedad puede soportar durante la inactividad determinados costes bancarios, profesionales, registrales u otros gastos reales.

Por tanto, una sociedad inactiva puede presentar un resultado negativo.

También puede mantener saldos acumulados de ejercicios anteriores.

Lo que no debe hacerse es considerar automáticamente que las cuentas tienen que ser “cero” simplemente porque no se haya desarrollado actividad.

¿Y si quiero volver a activar la sociedad?

Antes de reactivar una sociedad que lleva tiempo inactiva conviene revisar primero su situación contable, fiscal y mercantil.

Dependiendo del expediente puede ser necesario regularizar cuentas, comprobar las declaraciones del Impuesto sobre Sociedades y posteriormente comunicar las modificaciones censales que correspondan.

Tenemos una guía específica sobre el modelo 036 después de comprar una sociedad.

La regla práctica debería ser sencilla:

primero comprobar la situación existente y después iniciar la nueva actividad.

No al revés.

¿Hay que disolver una sociedad que permanece inactiva?

La falta de actividad también puede tener consecuencias societarias diferentes de las obligaciones relativas a las cuentas anuales.

La Ley de Sociedades de Capital contempla como causa de disolución el cese en el ejercicio de la actividad o actividades que constituyen el objeto social cuando se prolonga en los términos previstos legalmente.

Esto no significa que la sociedad desaparezca automáticamente.

Si quieres profundizar en esta cuestión, puedes consultar nuestra guía sobre la obligación de disolver una sociedad inactiva.

Comprar una sociedad inactiva correctamente mantenida

Una sociedad que ha permanecido inactiva durante varios ejercicios puede resultar interesante para quien necesita una empresa ya constituida o una determinada fecha de constitución.

Pero la antigüedad por sí sola no es suficiente.

Antes de comprar interesa revisar:

  • fecha de constitución;
  • capital social;
  • cuentas anuales;
  • situación registral;
  • declaraciones fiscales correspondientes;
  • estado del NIF;
  • administrador;
  • domicilio;
  • y demás circunstancias relevantes.

La sociedad aparentemente más barata no tiene necesariamente por qué ser la opción más conveniente.

En ocasiones, el verdadero valor está precisamente en disponer de documentación, trazabilidad y asistencia profesional durante la transmisión.

Puedes consultar el listado completo de sociedades en venta para conocer el inventario actualmente disponible.

Elegir una sociedad según las necesidades del proyecto

No todos los compradores buscan las mismas características.

Algunos necesitan principalmente una fecha de constitución anterior y pueden consultar nuestras sociedades con antigüedad.

Otros proyectos necesitan una determinada estructura económica, para lo que disponemos de una selección de sociedades con capital social alto.

Si la ubicación resulta importante para la operación, pueden consultarse también las sociedades en venta en Barcelona y las sociedades en venta en Madrid.

Y cuando la futura actividad esté relacionada con el sector del transporte, existe una selección específica de sociedades para transporte en venta, siempre en función de la disponibilidad existente.

Estas características no sustituyen las condiciones que puedan exigir bancos, administraciones, aseguradoras, proveedores u otros terceros. La sociedad debe elegirse atendiendo al proyecto concreto.

Cómo puede ayudarte Ventasociedades.info

En Ventasociedades.info nos dedicamos a la venta de sociedades ya constituidas y podemos ayudarte a elegir una opción atendiendo a características como antigüedad, capital social, provincia o actividad prevista.

La transmisión se formaliza ante notario y podemos gestionar también, cuando proceda:

  • cambio de administrador;
  • domicilio social;
  • modificación del objeto social;
  • cambio de denominación;
  • unipersonalidad;
  • poderes;
  • titular real;
  • y determinados trámites censales relacionados con la puesta en funcionamiento.

El objetivo no es simplemente entregar una sociedad ya constituida, sino que el comprador pueda conocer las características y documentación disponible antes de formalizar la operación.

Preguntas frecuentes sobre las cuentas anuales de una sociedad inactiva

¿Una sociedad sin actividad tiene que presentar cuentas anuales?

Sí. La inactividad no elimina por sí sola las obligaciones societarias de formular, aprobar y, cuando corresponda, depositar las cuentas anuales mientras la sociedad siga existiendo.

¿Cuándo se formulan las cuentas anuales?

Con carácter general, los administradores deben formularlas dentro de los tres meses siguientes al cierre del ejercicio social.

¿Cuándo se depositan en el Registro Mercantil?

Una vez aprobadas por la junta general, deben presentarse para su depósito dentro del plazo legal correspondiente.

¿Las cuentas de una sociedad inactiva tienen que estar a cero?

No necesariamente. Una sociedad sin actividad puede mantener capital, tesorería, activos, deudas, reservas, pérdidas, gastos u otras partidas. Las cuentas deben reflejar la situación real.

¿Qué ocurre si no deposito las cuentas?

La falta de depósito puede provocar el cierre registral para determinados actos mientras persista el incumplimiento y puede dar lugar a otras consecuencias previstas legalmente.

¿No presentar cuentas puede afectar al NIF?

La normativa tributaria contempla entre las circunstancias que pueden motivar la revocación del NIF el incumplimiento durante cuatro ejercicios consecutivos de la obligación de depositar las cuentas anuales. Esto no supone una revocación automática y debe analizarse la situación concreta.

¿Una sociedad inactiva también presenta el Impuesto sobre Sociedades?

Sí. La inactividad no elimina por sí misma la obligación de presentar el Impuesto sobre Sociedades mientras la sociedad siga obligada como contribuyente.

¿Puedo comprar una sociedad antigua que haya estado inactiva?

Sí, pero antes de comprar debe revisarse la situación concreta. La antigüedad no garantiza por sí sola ausencia de deudas, correcta presentación de cuentas o inexistencia de incidencias.

¿Dónde puedo ver sociedades con antigüedad disponibles?

Puedes consultar nuestras sociedades con antigüedad en venta o acceder al inventario completo de sociedades.

¿Tenéis sociedades en Barcelona o Madrid?

Depende de la disponibilidad existente. Puedes consultar directamente el inventario de sociedades en Barcelona y sociedades en Madrid.

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